Vivencias que dejan huellas

Cada día se forja una historia en nuestras vidas con diferentes situaciones que nos van sucediendo, sin embargo sólo algunas van dejando huellas en nuestra memoria.

Un sueño hecho realidad ...







Cuántas veces te soñé ?? cuantas veces de inventé ?? tanto tiempo te esperé y tu no estabas.
Fui guardando pensamientos, fui guardando los te quiero, esperando a que en algún momento aparecieras junto a mi.
Me hice esclava de te amos, escuchando en silencio y un susurro hablaba que existías y que pronto aparecerías. Mientras tanto me caí, mil veces y volví a vivir, pero tu presencia aun no se hacía presente ante mi.
Me sentí ignorada por un futuro que se veía difícil de realizar, pues el tiempo avanzaba y no respetaba
sueños, deseos ni anhelos, sólo caminaba con paso presuroso. Traspasando todo tipo de estaciones, traspasando mis ilusiones que a esa altura ya veía clausuradas tras un cemento duro, oscuro y a veces sucio.
Sin embargo cuando ya no te espere ni menos te busque, apareciste entre medio de la gente y sin notarlo junto a mi ya caminabas.
Con aquellos ojos meloso me mirabas y sin hablar nos decíamos tanto, sin necesidad de explicar comprendías todo lo que quería y sin siquiera tocarme provocabas que sintiera.
De a poco te fuiste introduciendo en mis pensamientos y de un momento a otro te apoderaste de todos mis silencios.
Hoy, veo en ti un sueño hecho realidad ... Hoy puedo decir que ya no existe más soledad, porque tu presencia llena todo y a tu lado mi felicidad es completa. 
Hoy mi mundo se lleno de risas y una alegría constante puedo sentir todo el tiempo ... Hoy no me canso de decir te amo, porque junto a ti vivo una historia plena.
Cuantas veces te soñé ?? cuantas veces te inventé ?? sin embargo en el hoy eres mi sueño hecho realidad. Y tomada firmemente de tu mano puedo avanzar hacia un futuro cercano y que anhelo tanto porque es junto a ti que deseo permanecer por la eternidad

 TE AMO 



Contigo ...


No puedo, no quiero y no me acostumbrare jamás a no tenerte, a no leerte, a no besarte, a no escucharte. Te metiste profundamente en mi vida que sentirte aunque sea un día lejos, me angustia. 
Te necesito en todo momento, aún cuando la molestia se apodera de mi y rechazo tu presencia. Intenta abrazarme fuertemente, no me dejes ni manifiestes indiferencia. Porque lo único que en ese momento quiero es que me ayudes a calmar mi tormenta. 
No dejes de mirarme, aunque me ruborice y avergüence, tus ojos me dan vida y sólo los míos pueden anclarse a tu pupila. Mírame cuando lo note y cuando no me de cuenta, porque es tu mirada la que me llena de alegría.
No dejes de tocarme y acariciarme, son esas, tus manos las que anhelo constantemente cuando no las siento, y las busco entre recuerdos de sensaciones e imagino los momentos. 
Acaricia mi cabello como sólo tu lo sabes hacer, llenándome de tranquilidad, dándome paz.
¿Besarme ? Jamás oses en dejar de hacerlo, porque cuando mis labios logran encontrarse con los tuyos, aquellos suaves, dulces y templados mi corazón comienza a latir con mayor intensidad. Son tus labios los que deseo besar en todo instante, y desde el primer momento, en aquella noche que con dulzura y en silencio se encontraron, no podría jamás huir de ellos. Fue esa noche en que descubrí lo feliz que podía ser solo junto a ti.
No deseo libertad, si no estás para poder junto a ti volar. No deseo cercanía, si no eres tu quien tome mi mano y poder juntos caminar. No deseo desear, si no eres tu quién me saciará. No deseo los colores, si tu no estás para pintar mi mundo, tu mundo, nuestro mundo. Y las risas, las sonrisas, para que las quiero si no eres tu el que las provoque. Solo deseo tu presencia junto a la mía, solo anhelo seguir conociendo tu historia y con mis historia poder construir juntos nuestras memorias.
... Solo te quiero a ti, si, aquel hombre que apareció sin yo buscarlo, llegó sin previo aviso, y mi corazón revoloteo. Se apoderó de mis pensamientos y aún durmiendo se adueño de mis sueños. Aquel hombre que me hizo volver a creer en los cuentos de princesas, que me enseño a confiar. Solo contigo, mi negro lindo es que anhelo estar ... 

Avanzando junto a ti ...


Laberinto de ruidosas sensaciones que ahogan, que colapsan, que transforman los sentidos. Y huyo entre la gente, entre el tumulto de pisadas y palabras que se lanzan sin sentido, que se agolpan en mis oídos. Y los escucho repetidamente, aunque ya nadie las suelte, pero grabadas van quedando, marcando el paso frente a mi y las pienso una y mil veces intentando hacer oídos sordos frente a ellas, pero a veces son mas fuertes y permanecen, provocando que me fije a un punto neutro, obviando todo aquello que pueda ir sintiendo, anulando lo bello que pueda ir apareciendo y me escondo bajo un gran caparazón y a paso lento avanzo, sin sonidos, sin ruidos, sin imágenes vagas impactando violentamente ante mis ojos. Avanzo con precaución haciendo caso omiso a las frases indolentes que en nada aportan, al contrario provocan que el escondite se vuelva mas duro y polarizado a la vez. Avanzo arrancando del temor, del miedo al fracaso, del miedo al amor. Pero aunque la estructura fuera firme y los pasos lentos y precavidos, tu mirada me impacto y comenzó a calar en lo profundo del corazón.
Quise arrancar y opacar los sentimientos, sin embargo estos se fueron volviendo mas nítidos ante mi y sin querer reconocerlos los vi y los vivi. Fui con cautela asimilando el recorrido y los latidos comenzaron a salir. Fuiste guardando silencio y con paciencia te escondías junto a mi. Y en mi caminar, a mi lado comenzaste a avanzar. Lento, muy lento fui saliendo, con mas retrocesos que progresos, sin embargo éstos últimos se fueron haciendo fuertes e intensos y aunque eran menos fueron los que importaron al momento de decidir. 
Lejos, muy lejos fui a parar. Lleno de aire puro sin murmullos a mi alrededor. Lejos de todo, lejos de ti. Aún así te hiciste presente con mayor intensidad, aún así apareciste en mis pensamientos alejando mis miedos. Y ahora, con un temor disminuido creo que es junto a ti donde quiero estar y comenzar a avanzar porque te extraño, como no lo pensé, como no creí que podía ocurrir y quiero caminar a tu lado, descubriendo nuevos sucesos y viviendo momentos bellos. Dejando atrás el paso sin que éste entorpezca mi presente y anule mi futuro, sino que sintiendo éste presente que apareció ante mi sin yo buscarte, pero junto a mi ya te encontrabas y de a poco ibas encantando mi latir
Hoy, te extraño y solo quiero volver a verte y sentir tus labios, tus caricias, otra vez ...

Labios de miel ...



Son tus labios, irresistibles e irreales a la vez, con su tamaño majestuoso que me incitan a pecar. Aquellos labios que en secreto no me aguanto y debo besar.

Son tus labios, los que me elevan cuando los logro tocar y me transportan al paraíso, lugar donde quisiera siempre estar. Porque son ellos los que agitan mi respiración, se deslizan en mi piel y hacen que vuelva a renacer.

Bellos labios, marcados con un punto esencial que adornan su tibia piel haciéndolos perfectos ante la vista de los demás. Pero sólo yo me doy el lujo de catar y volverlos a sentir una vez más.

Bellos labios, tamaño perfecto para sentirlos en todo su esplendor, para observarlos con ojos de amor y contemplarlos aún en la oscuridad. Porque sin verlos los logro encontrar y saboreo aquellos besos, saboreo su calor, me embriago del dulzor de su pasión.

Son tus labios, la magia viva de un anhelo constante, un deseo latente, un perfume en mi ser. Y al frío logra esconder con su contorno correcto y su color en la piel.

Son tus labios que me estremecen cuando en los míos se han de anclar y permanecen en un tiempo prolongado avivando un fuego interno que aflora instantáneamente cuando los he de sentir.

Son tus labios, que me transportan de la dicha frenética a una calma indescriptible, adormeciendo mis sentidos y sin darse cuenta al mismo tiempo me llevan a la locura indomable, que traspasa lo verídico, asomando un rojo intenso, vivo y lleno de vehemencia.

Bellos labios que aunque los quiera dejar, erróneamente vuelvo a posarme en el mismo lugar, junto a ellos ... labios de miel, que sin notarlo se apoderaron de mi ser y necesito una y otra vez encontrarme ahí, entrelazar nuestros sueños y vivir, sin el tiempo desafiando por querer avanzar, sin el miedo a pensar que me puedo equivocar, sino que disfrutar el momento, el que se hace eterno y perfecto cuando los vuelvo a tocar ... 

bellos labios de miel

Sólo un minuto ...











... Un minuto tan solo falta para escuchar otra vez tu voz y perderme entre sonidos vibrantes de tu canción. Deslizarme entre tus labios al compás del movimiento que de ellos surgen cuando emites una palabra y mil notas musicales se desprenden otra vez.

... Un minuto tan solo falta para sentir tu olor, el que llena cada lugar por donde caminas, por donde te mueves y deslizas, avanzando a paso lento, cauto y sereno. Un perfume que me deja sin aliento al sentirlo una vez más y cuando no estas lo vuelvo a necesitar y aunque lo busque e intente replicarlo, es único, porque al mezclarse con tu piel lo hace ser irresistible a los demás. 


... Un minuto tan solo falta para verte reír, disfrutando de lo perfecto de aquella sonrisa y que compartes junto a mi. Mi risa es tu risa, tu sonrisa es mi vida y en el silencio y en secreto nos encontramos para volver otra vez a sonreír. 


... Un minuto tan solo falta para mirarte y recorrernos sin que nadie más lo note, encontrarnos en silencio y hablarnos con los ojos, los que pueden decir más que las palabras, los que llegan a provocar todo con sólo una mirada. Y cuando nos vemos te miro y busco entre tus ojos el sentimiento que me dice que ahí estas, junto a mi, otra vez. Busco entre ellos tu corazón, el que sigue latiendo al mismo ritmo que mi corazón. 


... Un minuto tan solo falta para besarnos y recorrernos en un solo abrazo, fuerte, apasionado, repleto de amor, en un minuto en donde el tiempo se detendrá cuando nuestros sentidos se logren hallar. Y te mirare, cada vez que pueda lo volveré a hacer. Y te sentiré, y me llenare de tu perfume que no puedo y no quiero olvidar y sonreiré con tu silencio, tus movimientos, con todo lo que hay de ti. Y te besare una y otra vez, recuperando el tiempo perdido en dónde solo existían miradas, sonrisas, secreto. 


... Un minuto tan solo falta para volver a ser feliz 

Reencuentros nocturnos ...





La luz se apagó y el silencio capturo toda la atmósfera en su pasar. En una habitación cálida que sólo se podía percibir tranquilidad. Pero apareciste tu y tu voz se hizo notar ante tal oscuridad. Comenzaron a entrelazarse las palabras y un mundo de emociones aparecieron sin retractarse, sino que avanzando al ritmo de aquellas letras nos dejamos llevar. Te mire, me miraste y no dejamos pasar ni un sólo segundo y un volcar abrumador de sentimientos se mostraron, aquellos que por un tiempo prolongado permanecieron escondidos tras un vidrio indolente, frío y sin sentido ... La noche se cubrió de tu vida, de la mía, de lo que anhelamos y deseamos, de aquello prohibido. La noche se cubrió y nos traslado a lo que tanto extrañamos y por un instante vimos perdido. Y sin pensar volver a  revivirlo, nos encontramos otra vez en el mismo lugar con un reloj marcando la hora exacta de aquellos reencuentros ...
Nos vestimos de sueños latentes que se hicieron palpables y sin necesitar de luz, llenaste de claridad mi corazón, cruzando lo que para algunos puede ser condenatorio, pero para ti, para mi, para los dos, es vida.
La noche se hizo cómplice oculto de nuestra presencia, de dedos danzando como cuál máquina de escribir, y sin dar espacios avanzamos, antes que la oscuridad pierda su intensidad, antes que la luna se marche y demos paso a una luminosidad que nos provoque ceguera y no podamos observar. Avanzamos aprovechando cada minuto, cada segundo, cada momento que se transforma en eterno cuando sólo hemos de estar tu y yo.
Sin embargo nuestros sentidos se silencian, entendiendo que éste mágico momento está llegando a su final.
Te miro y te vuelvo a mirar, quizá por última vez, porque definitivamente no se nuevamente si volveremos a estar aquí ... si, aquí, en la bella noche repleta de oscuridad.

Presente real ...





Aunque existías no sabia lo bien que me hacías, y sin tu saberlo te fuiste metiendo de a poco en mi vida.
Me encuentro sumergida en un sueño del que no quiero volver a despertar. Te sueño sin tu saberlo y te miro sin tu darte cuenta, y comienzo a tallar en mi memoria lo que por última vez pude contemplar. Y volando a aquellos recuerdos, los evoco en más de una oportunidad porque nuevamente quiero junto a ti estar.

Es tu forma de ser, tu sonrisa, tu mirar que me hacen observarte no sólo una vez, sino que mucho más porque necesito contemplarte para así poder estar tranquila, aunque no lo puedas notar.

Te escucho y sonrío, te pienso y revivo, como aquella flor cuando rocían sus pétalos con agua, pequeñas gotas que dan aliento, vida, alegría.

El tiempo es aquella sensación de quietud cuando junto a mi te has de encontrar, cuando nuestro ojos se vuelven a reencontrar y en silencio nos hemos de quedar. Y me quedo sin aliento con sólo el espejismo de tu presencia, una ilusión óptica que es capaz de paralizar todo, todo aquello que a nuestro alrededor se va creando, nublando por completo al mundo y comenzar a existir solos tu y yo. Un presente latente ante la vista de los demás, un presente en el que ahora me quiero quedar.

Te encontré ...







... Te encontré, en medio de todo el ruido que ensordecía nuestros sentidos. Sin mirarnos nos hablamos, sin buscarnos nos hallamos, y conversamos una y otra vez, una y otra vez, en secreto, sin el tumulto de la gente a nuestro alrededor.

... Te encontré, aún sin notarlo que a mi lado estabas y sólo tu voz escuche, abrí mis ojos y te vi, frente a mi, observándome con tu mirar distinto, tierno, loco, ideal. Y te miré, borrando por completo al mundo, borrando lo que hace mal. Sin embargo tu me haces tan bien. Y en ésta inexistencia perpetua te necesito y en constante oscuridad te espero para que vengas y des claridad a éste momento único, momento que sólo se trata de ti, de mi, de los dos. Momento único y real, dentro de todo lo que hoy es irreal.

... Te encontré cuando menos lo pensé, pero en el momento justo te observé. Me hablaste y sin dejar pasar el tiempo respondí a cada una de tus interrogantes y sonreí con tus palabras. 
Me sorprende tu cariño, me alivia tu amar. Me encanta tu locura, me cautiva tu mirar.

... Te encontré en éste instante de felicidad, sentí tu aroma y me apropié de él. Lo tatue en mi olfato para no borrarlo de mi. Y aunque no estés cerca te puedo evocar con mi mente, mi vista, mis sueños, mi olor, con cada uno de los sentidos que te buscan sin cesar. Te buscan, te encuentran y me abrazan.

... Te encontré en un lugar inesperado, nos callamos, nos miramos, tomaste mi mano y abruptamente la solté, y cuando quise besarte ... desperté ...

Tus ojos ...



Cierro los ojos cuando la noche comienza a avanzar y me sumerjo en el sonido de una luna llena que aclara cada rincón de oscuridad. Sin embargo no quiero mirar, no quiero volver a estar ahí en dónde tal vez junto a ti me encontrare. Pero te pienso una y otra vez y fijo mi vista en el detalle de tu rostro, en tus ojos, si, en aquellos que contemplaba en más de una oportunidad, que contemplaba sin cansarme porque era ese color verdoso a veces, miel en otras que me dejaban atónita, sin respirar, sin palabras ante la belleza de ellos, si ... ellos, tus ojos ... y los busco con recelo porque no los puedo hallar, y los busco vehementemente sin poderlo lograr. Y en los sueños los retengo y me quedo pegada a ellos, mirando lo que ahora ya no está, lo que es inexistente porque el tiempo se ha encargado de avanzar sin dar aviso y en el pasado van quedando cada uno de esos momentos que tal vez no fueron gratos, pero me hacen ser quien soy y se transforman en recuerdos, que no son más que eso, recuerdos plasmados en mi memoria, recuerdos plasmados en fotografías, recuerdos de un pasado triste pero en donde ame, con intensidad, locura y pasión, ame con la fuerza de un corazón que no hizo más que entregar, sin recibir nada a cambio, sólo entregar...
Sin pensarlo ante tus ojos me encontré, me deslumbraron, me encantaron, pero al corto tiempo me desilusionaron y le restaron importancia a lo que yo podía ser y hoy, sin pensarlo tus ojos dejaron de mirarme y los perdí, ante una noche calurosa, que amenazaba con transformarse en fría y gris, los vi partir. 

Tal vez con ellos me vuelva a encontrar, tal vez nunca más los vuelva a mirar, tal vez ... tal vez, se puede acabar el mundo...





Camino hacia el final ...




Caminando por la playa como dos desconocidos, con paso presuroso como si el tiempo se fuera a acabar en segundos y es necesario hablar de manera rápida.
No levantan la vista, sino que con ésta fija en el pavimento continúan su andar. Sólo el canto de las olas se ha de escuchar, porque de aquellos labios ningún sonido se logra dar. Hasta que en un instante su hablar se hace notar ... palabras iban y venían culpándose sin lograr llegar a una solución asertiva en ésta conversación, que mas que conversación parecía discusión. 
Ella no lo quiere mirar, y los ojos de él, quién sabe dónde están, sólo tiene claro que se aman, pero la relación, tal vez, está llegando a su final ...

Siento ...


Siento que te necesito como nunca lo he sentido y anhelo encontrarme en el lugar preciso en donde estarás tu, en donde volveré otra vez a sentir tu olor
Siento que me debilito cuando no puedo escucharte, abrazarte, besarte y desearte y mi mundo se oscurece y en soledad me he de encontrar
Pero vuelvo a renacer con un te quiero y el recorrido de tus dedos sobre mi piel, cuando tus ojos me miran y junto a los míos se han de quedar
Te quiero a paso lento y en velocidad, te quiero aún cuando siento que no estás. Te quiero porque en una noche fría lo decidí y me embarque en este mundo en dónde no se lo que mas adelante pueda pasar.
Sin embargo siento tu silencio mucho más veces que tu hablar y  me quedo esperando a que quieras otra vez conversar, a que quieras compartir momentos, a que quieras junto a mi estar.
Siento que ya no te siento, siento que ya no te tengo y de a poco y en silencio siento que me marchito,  que mi corazón se aprieta y se esconde otra vez en un escondrijo

Siento que ya deje de sentir tus palabras  “TE QUIERO”.

Déjame ...


Quisiera sumergirme en el silencio de una ciudad que acelerada avanza sin perdonar el ritmo del otro, obviar todo sonido amenazador y agobiante ante un deseo inherente por querer estar otra vez junto a ti. Un anhelo tan simple tal vez pero que últimamente se ha tornado difícil de lograr, estás cerca pero a la vez tan lejos, blindados con problemas ajenos que perturban un andar tranquilo y nos obligan a continuar bajo ese ritmo. Me miras, te miro y volvemos nuevamente a involucrarnos en los quehaceres cotidianos que nos hacen olvidar al otro, olvidar  a aquel que con sólo el roce de su mano sobre el rostro causa tranquilidad, un tranquilidad envolvente y logra provocar felicidad. Siento tu olor impregnado en mis sentidos y con éste poder evocar los momentos que anhelo cada vez con más fervor. Te pienso a cada instante aún cuando cerca de mí puedes estar y te extraño, cuando no estás o me dejas de mirar, besar, acariciar. Déjame quererte y poder ser feliz a tu lado, déjame regalonearte y que puedas descansar en mis brazos, déjame mirarte y así volver a besarte una y otra vez, una y otra vez sin temor, sin caminar con el reloj, si no que perdernos en el tiempo. Déjame avanzar a tu lado y destruir juntos todo obstáculo que se vaya presentando, déjame abrazarte tan fuerte que quedemos sin aliento, sin respiración, déjame quererte una vez más, dejame amarte hasta el final.

Te pienso, te siento, te miro, te beso ... te extraño



TE PIENSO una y mil veces
aunque mi mente se encuentre en otro lugar
y revivo los momentos que junto a ti se han de forjar

TE SIENTO aquí, cerca de mi,
 escuchando tu silencio, respirando tu hablar
y en tus besos me detengo
porque es ahí dónde quiero estar

TE MIRO, aún cuando no lo has de notar
y recorro los detalles de tu rostro
 y en tus ojos me vuelvo a anclar
aquellos que con dulzura me acarician y me dan seguridad

TE BESO con ternura y agresividad
bebiendo del calor de tus labios
los que con cariño me han enseñado a confiar

y TE EXTRAÑO, como siempre
cuando conmigo no estás
necesitando de ti a cada instante
necesitando de ti en cualquier parte
necesitando de todo lo que provocas
de ese torbellino de emociones que vivo a diario
cuando en mi mente, sueños y realidad has de estar.

Torbellino de Emociones


Estás ahí y no te quiero mirar
no quiero que mis ojos se paralicen cuando con los tuyos me vuelvo a encontrar
Necesito anular ésto que fluye y apareció sin yo darme cuenta
Lo niego y lo vuelvo a negar
pues no existen indicios de un estar para que yo me vuelva a sentir otra vez en éste lugar
No quiero pasar lo mismo
No quiero sentirme así 
Llena de pensamientos que vienen y van, creando todo un cuento que no es real
Bloqueando sentimientos, anulando momentos, avanzo sin éste caos que otra vez me viene a visitar
En frío quiero pensar, sin confundir algo que puede ser ficticio, algo irreal
Sin embargo te pienso y provocas que mi mundo se de vuelta otra vez
A veces quiero escapar y arrancar de todo lo desconocido y que tal vez me puede provocar dolor
o tal vez no, pero antes que eso suceda, me escondo en mi caparazón y bloqueo todo lo que hay
todo lo que provocas, todo lo que me llena de inestabilidad
y en silencio, en completa oscuridad respiro, en soledad revivo de éste torrente de emociones
de éste torbellino de sensaciones extrañas, dolorosas, placenteras, gratas, que se posan a mi lado y no me dejan avanzar
y así estoy, así voy y vuelvo, así me quedo
inmersa en éste caos, llena de temor
pero que de a poco cautivan mi corazón.

Aquí estoy



Voces delirantes opacando realidad
Sueños sin sentido que no encuentran su lugar
Y en la niebla se disipan olvidando aquel temor
Y en la noche se agudizan pronunciando el terror
Presente, pasado y futuro intentan construir un castillo de cristal
Pero a ratos se triza, se rompe, se deshace  porque es frágil y solo no puede continuar
Sentimientos blindados sólo se pueden hallar
Sentimientos escondidos tras un mar de libertad
Libertad opacada por una sociedad que juzga sin conocer la verdad
Vienes y vas, vienes y vas, como si la brisa no consiguiera acallar en algún lugar
Sin embargo te detienes frente a mi, con aquella mirada que me paraliza y que prefiero ignorar, pero ahí esta, cada vez mas latente en esto inseguro, lleno de dudas, en esto de lo que a veces preferiría arrancar.
Pero aquí estoy, llena de sueños que en la desconfianza pierden su objetivo de hacerse realidad
Pero aquí estoy, intentando avanzar, a paso lento, bien lento, llena de miedos pero procurando encontrar la felicidad, la que tal vez pueda ser fugaz, pero que me ayude a sentir la libertad.

Bailamos ??





Bailamos ???
Hace frío y en este día gris la lluvia se asomó
pero necesito tu calor
abrázame fuerte, no me sueltes
y vivamos los últimos minutos de éste amor
quebrado, desterrado, pero que en su momento
algo lindo nos entregó

Bailamos otra vez ???
Llegó la hora de despedirnos sin rencor
y proseguir caminos distintos
comprendiendo que la dualidad hasta aquí llegó
nuestros ojos no se han de topar
nuestros labios nunca más tocar
sólo el recuerdo de un amor
que en éste puerto se tuvo que anclar

Bailamos ???
Compartamos la última melodía 
que juntos podemos escuchar
y sin tristeza, déjame amarte hasta el final
en este instante te entrego mi palpitar
y el último suspiro que por ti he de mostrar

Bailamos por última vez ???
Porque simplemente
es el momento de decir adiós

Colores



Vivos colores, cálidos aromas, momentos eternos con los que me vuelvo a reencontrar. Otra vez aquí, en la inmensidad del tiempo que paralizado se vuelve eterno, e intento captar cada una de las imágenes que se presentan una a una ante mis ojos, vivenciando y sintiendo lo que anhelaba, lo que nuevamente me hace sonreír. Me lleno de cada gesto, de miradas que sólo entregan amor, de palabras repletas de emoción, del sonido traspasando mi audición, de la música haciendo vibrar el corazón, del silencio, el que me hace volar más allá de los sueños y la realidad, llevándome a lo que aún no soy capaz de describir, y es aquí donde me quedo, porque simplemente no puedo retroceder con todo lo que frente a mi hay. Olvidando situaciones, me lleno sólo de lo que estoy viviendo, porque aquí es donde ahora quiero estar, conociendo y reconociendo gente linda, la que no por fortuito nuestras vivas se han de cruzar.

Te miro, otra vez


Te miro y veo como todo se desvanece otra vez, cayendo lentamente ante mis ojos

Trato de guardar silencio, simplemente para no volver a sentir dolor

Y me refugio entre sueños, calmando lentamente el caos a mi alrededor

Te miro y camino lentamente, de desilusión en desilusión

intentando encontrarle algún sentido a todo lo que estoy sintiendo, a todo lo que estoy viviendo

a este enredo emocional que me paraliza y provoca que nuevamente me vuelva a hermetizar

te miro porque aunque quisiera, aún no puedo quitar mi vista de ti

y te observo aún cuando lejos te has de encontrar

sin que lo notes te pienso, sin que lo sientas te sueño

y vuelvo a encontrarme contigo en una quimera difusa, sin embargo así te observo otra vez

te miro, lentamente, intentado borrar cada uno de los detalles a los que en algún momento me ancle y con tristeza y delicadeza me separo de tu piel, de tus besos, del ayer, del instante que entre sonrisas y risas pude ser feliz

te miro, aunque sea por última vez, sintiendo mariposas revoloteando otra vez

y entre el silencio y el frío de una noche gris, me vuelvo a dormir.

Te miro




No estás aquí, y aún así puedo sentir tu aroma cerca de mí, el que me acaricia con sutileza y se posa a mi lado, anulando el momento y transportándome al instante en que nuestros labios se toparon por primera vez.
Te miro y sonrío nuevamente con tus palabras, te miro y camino confiadamente a tu lado, sin soltar por ningún minuto tu mano, sino que aferrada a ella vuelvo a ser feliz, caminamos pausadamente y entre risas y sonrisas nos volvemos a mirar.
Es tu respiración la que siento cuando mis ojos se vuelven a cerrar y despacio y lentamente me duermo junto a ti. Necesitando que me abraces y asi sentir otra vez tu calor, escuchar palpitar tu corazón y en el silencio conversar.
Te miro aunque presente no estás, pero aún así te extraño, que ilógico, en tan poco tiempo puedo decir que necesito de tu voz, de tu abrazo y tu calor, de tu risa, de tu vida.
Te miro, aún cuando en los sueños me he de encontrar y recorro cada uno de los detalles de tu rostro y en tus labios me vuelvo a anclar, tiernos y suaves me reciben, dulces cual chocolate artesanal.
Te miro, porque simplemente necesito dibujarte en mi memoria para así no borrar ni un segundo de lo que provocas hoy en mí.

Realidad Explícita


Ya la noche se hace presente y tú estás aquí, cada vez más latente
Entre sueños y pensamientos te paseas ante mí, sin siquiera hablar
Dejando así al silencio actuar ante ruidos y murmullos que inquietan mi estabilidad
Y así pasan los días ante la realidad que ya no puedo negar,
Porque se hizo explícito aquello que solo era implícito en mí caminar
Y ante las fauces con gritos angustiantes dejo de escuchar a esta sociedad
Encerrándome en un laberinto de felicidad.
Recorro cada uno de los rincones sin poder escapar, anclándome a esto
Que se transforma cada día en una historia con memoria,
Trayendo al presente el instante en que deje de vivir y tu respiración lleno todo lo que soy, alimentando cada uno de mis sentidos, ilusionando con tu luz mi emoción.
Sin embargo uno a uno sumerjo los sentimientos en un escondrijo, para poder así, Permanecer ante aquel sonido ensordecedor que me paraliza
Mudando por completo mi comportar, y yo, con el miedo a esta fatídica realidad
Trato de ofuscar lo que soy ante tu voz

Volviendo a esconder, bloqueando nuevamente mi interior.